A veces lo más simple es lo más hermoso. El vestido Clara no necesita adornos para destacar: es un vestido de línea limpia, manga larga, confeccionado en tussor de algodón que cae suave y acompaña cada movimiento.
Su secreto está en la espalda: una hilera de tachitas que convierte algo sencillo en algo especial. Ese detalle que se descubre de a poco y que hace que quien lo lleva se sienta única.
Un básico que no es tan básico.

